viernes, 21 de marzo de 2025

Memorias de un Caracol (Memoir of a Snail)

Sinopsis: Luego de la muerte de su anciana amiga Pinky (voz de Jackie Weaver) la solitaria Grace Pudel (voz de Sarah Snook) comienza a repasar toda su vida.

Reseña: No he visto la anterior película de Adam Elliot (la aclamada Mary and Max) ni estaba familiarizado con el trabajo previo de este reconocido animador. Por eso no sabia que esperar de su ultimo largometraje Memorias de un Caracol y por suerte ha resultado una muy agradable sorpresa.
Creo que el principal atributo de Memorias de un Caracol es su habilidad para lograr momentos conmovedores, profundas reflexiones existenciales y lecciones reconfortantes sobre la belleza de vivir en este mundo utilizando como herramientas un diseño de producción crudo, bizarros personajes y varios momentos escatológicos y vulgares (aclaro que a pesar de ser una cinta animada NO ES APTA PARA NIÑOS) pero no utilizados burdamente para escandalizar sino en función de la trama que resulta graciosa pero también emotiva. El director y guionista Adam Elliot hace bien en retratar un mundo sombrío, con muchas fallas, injusticias e imperfectos personajes lo cual resalta las cosas bellas que pueden ocurrir en él como actos solidarios desinteresados, apoyo, contención y demás nobles gestos que surgen entre hermanos, padres e hijos o amigos que la protagonista hace y que pueden ser mucha más "familia" que la declarada por lazos sanguíneos (o por irregulares sistemas de adopción).
Realmente no hay una historia formal en Memorias de un Caracol sino que acompañamos a la protagonista Grace en su recorrido introspectivo de su vida completa. Primero enfocado en su dura infancia en la que sufrió burlas y ser una paria pero con una muy profunda unión con su hermano gemelo, el vivaz Gilbert, que la ayudaba a sobrellevar su dura realidad de pocos amigos y pobreza. Luego en su adolescencia, con la muerte de su padre, son separados y adoptados por dos familias distintas en ciudades lejanas y conoce a Pinky, una mujer muy mayor con una fascinante mirada del mundo y de la vida con la que hace una linda amistad. Y así acompañamos a Grace y a Gilbert a lo largo de los años comunicados por cartas a distancia (la historia trascurre a partir de la decada del 70 en Australia). Su relación es el eje emocional de la cinta y la construcción de esta como también la de ambos personajes individualmente es excelente logrando momentos realmente estremecedores (cuando ocurren tragedias) y satisfactorios (cuando las cosas salen bien). Mientras el personaje de Pinky representa, en cierta forma, el espíritu y la ideología de Memorias de un Caracol destilando su interesante filosofía en bellísimas frases y agudas observaciones.
En cuanto a los aspectos técnicos la cinta es brillante. Desde el diseño artístico con una paleta de colores café, los personajes de arcilla de gran expresividad animados con la técnica stop-motion, los escenarios artesanales que sin necesidad de buscar realismo son significativos y detallistas, la cautivadora música de Elena Katz-Chernin y el perfecto trabajo del elenco de voz. Todo esta al servicio de la trama y las poderosas emociones que busca transmitir.
Para mencionar algunas cosas que no me dejaron del todo conforme creo que me hubiese gustado un poco más de complejidad en la estructura narrativa de la película y no solo un copilado de eventos endeblemente conectado. La evolución de la protagonista existe pero no es tan significativa como esperaba. Y también sentí en algunas contadas excepciones el drama algo forzado y no del todo honesto.
A pesar de esas pequeñas quejas tengo que recomendar con entusiasmo Memorias de un Caracol como una excelente tragicomedia animada muy graciosa e inesperadamente conmovedora y profunda que no teme mostrar la fealdad inherente en el interior de las personas y lo dura que puede ser la vida para brindarnos una mensaje cálido, gratificante y motivador además de construir entrañables personajes y poseer un despliegue artístico notable. Quizás no supere a Flow como mi favorita animada del 2024 pero es la que le sigue.
Calificación: 9

jueves, 20 de marzo de 2025

The Last Showgirl


Sinopsis: La corista Shelly (Pamela Anderson) debe replantearse su futuro cuando el espectáculo en el que participa desde hace 30 años será cancelado en poco tiempo.

Reseña: A primera vista The Last Showgirl podrá parecer como otro simple drama sobre un individuo cercano a la tercera edad que al enfrentar una inminente crisis es invadido por la nostalgia de sus mejores épocas y la necesidad de enmendar errores del pasado. Algo así como The Wrestler de Darren Aronofsky pero con una protagonista mujer en este caso y trasladado al mundo de los shows de Las Vegas. Por suerte la directora Gia Coppola y la guionista Kate Gersten buscaron ir más lejos (aunque no demasiado) incorporando a la simple y reciclada trama una narrativa menos estructurada y un poderoso subtexto sobre la industria del "entretenimiento masculino".
Creo que lo que mejor funciona en The Last Showgirl es su sutileza. En vez de llevar al extremo su visión sobre el mercado de la belleza que usa y desecha a las mujeres (como hizo The Substance) la directora prefiere compartir los aspectos cotidianos de personas dentro de ese ambiente, sin necesidad de forzado melodrama ni momentos impactantes, y que nosotros saquemos nuestras propias conclusiones. Así acompañamos a la veterana bailarina Shelly en su día a día, su convivencia con sus compañeras y amigas dentro y fuera del teatro y sus intentos de recomponer su relación con su hija Hannah a quien desatendió en su infancia por estar "viviendo su sueño". Por medio de diálogos que pueden parecer triviales podemos entender en profundidad la personalidad de Shelly, su postura frente a la vida y las razones de sus decisiones las cuales puede cuestionar en momentos de debilidad pero de las que no se arrepiente. A la vez su grupo de amigas ayuda a ampliar el retrato que la cinta busca sobre la lógica cosificadora de la mujer en la sociedad, tanto los problemas a los que deben enfrentarse como también las razones por las que deciden entrar en ese juego. Desde las protagonistas más jovenes a las mayores sirven como representaciones de las diferentes etapas por las que pueden pasar las mujeres en un ambiente tan sórdido como Las Vegas. El guion de Gersten logra una gran profundidad y humanidad con sus reducidos recursos narrativos gracias a su disciplina y precisión, calificativos que aplican también a la dirección de Gia Coppola no yendo por el camino fácil de escenas lacrimosas o duelos actorales logrando un relato sumamente genuino y sobrio.
El elenco hace un gran trabajo. Desde luego el plato fuerte es Pamela Anderson en el primer papel "serio" de su carrera sumamente importante para la actriz como reinvención y significativa por su historia como sex-symbol eternamente menospreciada en todo lo que no fuera su belleza física. Si bien no creo que su actuación sea extraordinaria o que aporte demasiada textura a su personaje Anderson presta solido desempeño y carga sin problemas la película en sus hombros. Jamie Lee Curtis brilla en todas sus escenas como la ex-corista y coctelera Annette, aportando humor y en ocasiones sabios consejos provenientes de su dura experiencia, Dave Bautista como el director de escena Eddie ofrece una actuación sutil que expresa diversos sentimientos reprimidos, Brenda Song y Kiernan Shipka como las jovenes compañeras de Shelly aparecen poco y aun así son memorables tanto por su desempeño como por su función en la historia, Billie Lourd como la hija Hannah tiene un papel menos lucidor pero aun así lo hace bien, y finalmente Jason Schwartzman en su cameo como un apático director tiene la mejor escena de la película que engloba bastante su crudo mensaje.
Entre mis quejas podría mencionar que, a pesar de disfrutar la sencillez narrativa de The Last Showgirl, terminé sintiendo algo simple tanto a la protagonista como su evolución durante el metraje. Creo que se podrían haber agregado algunas piezas más a sus reflexiones y preocupaciones como también a la resolución. Al mismo tiempo la sub-trama con la hija distanciada durante años también me pareció muy cliché y menos significativa que el resto del libreto además de que tiene como resultado algunas escenas dramáticas poco creíbles.
De todas formas tengo que recomendar The Last Showgirl como un sencillo pero resonante drama que aporta un interesante punto de vista a una historia contada muchas veces añadiendo profundidad y momentos conmovedores. Como dije antes se trata de una obra sutil tanto desde lo técnico como lo artístico pero no quita que sea accesible y disfrutable, sin necesidad de momentos desgarradores o excesos creativos para transmitir validas ideas. Y recomendada para los que no entendieron la sátira de Showgirls de Paul Verhoeven (ustedes se lo pierden).
Calificación: 8

martes, 18 de marzo de 2025

Novocaine

Sinopsis: Nathan Caine (Jack Quaid) es un subgerente de banco con un raro trastorno genético que le impide sentir dolor o cualquier otra función nerviosa. Esta condición le ha impedido llevar una vida normal y lo ha vuelto un hombre introvertido y solitario, sin amigos ni pareja. Pero su vida parece comenzar a tener sentido cuando comienza a salir con Sherry (Amber Midthunder) una nueva compañera de trabajo que parece la chica de sus sueños. Hasta que en un atraco al banco es secuestrada como rehén y el apacible Nathan se dispone a enfrentar a los criminales y rescatarla.

Reseña: Hay que aceptar que, exceptuando la inusual característica de su protagonista, Novocaine es una genérica comedia de acción que no aporta novedad u originalidad. Se trata de otra simple historia sobre un hombre solitario que conoce el amor y cuando este le es arrebatado se dispone a salvarla. Afortunadamente esta lo suficientemente bien dirigida, escrita y actuada para lograr una hora y 50 minutos (incluyendo créditos) muy divertidos y entretenidos con abundantes risas, divertida violencia y ligero melodrama.
El guion de Lars Jacobson logra que, en poco tiempo, comprendamos la humanidad de Nathan, su doloroso pasado y como este forjó su personalidad, su carácter y algunas de sus habilidades intelectuales además de hacer creíble su incipiente romance con Sherry que funciona como catalizador de la trama. De esta manera logramos empatizar con el protagonista e interesarnos por el éxito de su cruzada a la vez que hace más emocionante las escenas de acción. Y desde luego el humor es abundante teniendo en el rol principal a un pusilánime oficinista persiguiendo y peleando con peligrosísimos delincuentes siendo su principal arma su incapacidad para sentir dolor. Por el lado negativo los villanos me parecieron burdos y totalmente desechables inspirando muy poca amenaza o interés. También sentí algunos momentos muy forzados para añadir humor (como el asunto de las trampas) o alargar la historia (como la invencibilidad de uno de los maleantes al final)
La dirección del dúo Dan Berk y Robert Olsen es meramente funcional pero clara para la acción y sobria narrativamente para un desarrollo de la trama con buen ritmo alternando entre los aspectos cómicos, los de thriller y los románticos. Tal vez las peleas y las persecuciones automovilísticas no sean muy vistosas pero las formas del héroe de usar su "poder" son muy ingeniosas, apropiadamente violentas (tanto para él como para los demás) y por momentos hilarantes, todo esto bien ejecutado por los directores haciendo uso de una juiciosa edición que juega con nuestras expectativas e incrementa el suspenso.
En cuanto al elenco tenemos a Jack Quaid como Nathan repitiendo el papel de nerd inepto pero de buen corazón al que nos tiene acostumbrados aunque en esta ocasión añadiendo mayor complejidad emocional la cual logra transmitir de forma sincera además de ser muy gracioso. Amber Midthunder resulta agradable aunque no tenga mucho que hacer en su papel de interés romántico/damisela en peligro . Jacob Batalon y Matt Walsh como acostumbran aportan risas siendo un amigo online de Nathan y un policía que sigue su rastro, respectivamente, Betty Gabriel como la agente Mincy añade seriedad a tanta comedia y finalmente Ray Nicholson como el líder criminal queda reducido a una caricatura insustancial más por culpa del libreto que de su habilidad actoral.
En resumen, Novocaine es una sencilla comedia de acción que consigue lo poco que se propone. Logra hacer reír y emocionar con su escueta trama gracias a sus simpáticos interpretes, ocurrentes secuencias de combate y buen desarrollo narrativo a pesar de resultar bastante predecible y no muy memorable. Hubiese preferido una estructura argumental más elaborada o ambiciosa pero de todas formas pasé un rato agradable por lo que puedo recomendarla con confianza aunque con las advertencias correspondientes. Tal vez a algunos les molesten algunas escenas de elevada violencia pero les aseguro que no hay nada demasiado escabroso ni en tono ni en forma. El resultado final es bastante amable... aunque quizás después de tantas cintas "gore" que he consumido perdí la sensibilidad. Quedan advertidos.
Calificación: 8

domingo, 16 de marzo de 2025

Estado Eléctrico (The Electric State)

Sinopsis: En una realidad alternativa a principios de la década de los noventa se desató una guerra entre la humanidad y los robots inteligentes que habían sido creados para facilitar la vida. Las maquinas perdieron gracias a una nueva tecnología que permitía a los humanos conectar su mente a robots soldados y las creaciones que desarrollaron conciencia y emociones fueron exterminadas en su mayoría mientras algunas se mantienen ocultas en comunidad.

Reseña: La verdad es que no entiendo a Netflix (ni a las demás compañías de streaming).¿Exactamente como será redituable Estado Eléctrico (disponible en su plataforma) uno de los "blockbusters" más caros de la historia (con un presupuesto de 320 millones de dólares) sin tener siquiera una chance en cines?. Si me pareció un despropósito hacer algo así con The Gorge (que se estima costó menos de 70 millones) imaginen mi sorpresa con esta nueva decisión comercial. Pero pensándolo bien ese no es el principal problema con esta producción sino que resulta absolutamente ofensivo y absurdo tamaño desperdicio de recursos en una cinta tan burda, simple y sin nada interesante que ofrecer.
A pesar de la sinopsis que redacté la trama de Estado Eléctrico se centra en el personaje de Michelle (Millie Bobby Brown) quien perdió a su familia en un accidente durante la guerra y ahora en el presente (1994) vive con su irresponsable padre adoptivo sin ningún interés en su futuro. Hasta que una noche llega un robot a su casa aparentemente manejado por su hermano, con el que ella tenia una unión muy fuerte, y le pide ayuda...o algo así. Ni siquiera han pasado dos días desde que vi la película y ya me estoy olvidando detalles.
El guion escrito por Christopher Markus y Stephen McFeely esta basado en la novela grafica de Simon Stålenhag la cual no he leído pero estimo que se esforzaba en construir una realidad alternativa más lógica y consistente, incorporar conceptos de ciencia ficción ingeniosos y estimulantes como también desarrollar a los personajes para que no fueran meros clichés totalmente unidimensionales y aburridos. No se si fue por falta de tiempo, poca pasión por el material de origen o porque se pretendía que esta cinta sea solo la primera de una franquicia que daría muchas explicaciones en el futuro pero la historia se siente totalmente apresurada, con una realidad alterna absurda en sus conceptos Sci-fi, solo interesada en el estilo y personajes huecos que no inspiran el mínimo interés tanto del lado de los héroes como el de los villanos. Entiendo que los directores, los hermanos Russo, no buscaron hacer una distopia deprimente sino una amable "fantasía robótica" sobre unión, solidaridad y tolerancia para toda la familia pero eso no disculpa su completa incompetencia para transmitir honestas emociones y no degenerar en una película flácida, cursi e inerte (además de su irritante "humor") a pesar de sus vistosos efectos especiales y elaboradas secuencias de acción.
El elenco se siente desganado y desaprovechado en roles tan planos e intrascendentes. Millie Bobby Brown ha demostrado ser una gran actriz en la serie Stranger Things pero en esta ocasión no logra elevar a su personaje solo definido por la relación con su hermano. Tal vez se necesitaba a una interprete más enérgica y carismática para compensar su pobre construcción. Chris Pratt simplemente repite su papel de bufón hábil y de buen corazón que hizo en Guardians of the Galaxy y otras cintas de Marvel sin nada que lo distinga. Stanley Tucci es un genérico villano con ridículas motivaciones y "mommy issues" y Giancarlo Esposito actúa en "piloto automático" en un rol totalmente inconsecuente. Y tambien tenemos a Woody Harrelson, Anthony Mackie, Alan Tudyk y otros prestando su voz a robots "cute" o "comic relief".
Si parezco muy negativo es porque esperaba mucho más por el talento delante y detrás de cámara. Los Russo como directores y los guionistas Markus y McFeely fueron responsables de varias de mis películas de Marvel favoritas (Captain America: The Winter Soldier, Captain America: Civil War, Avengers: Infinity War y Avengers: Endgame) y el mediocre resultado de Estado Eléctrico me hace pensar que quizás con total libertad creativa no son tan hábiles. Si se tratara de una cinta dirigida por Michael Bay o Zack Snyder las expectativas habrían sido bajas y la exigencia también. Así que tengo que aceptar que en su forma final Estado Eléctrico es un amable relato de ciencia ficción mucho más interesado en el melodrama y el estilo que en el contenido y las ideas ofreciendo 2 horas de hueco espectáculo visual y melosas homilías sobre hermandad y respeto con agradables actores que no tienen mucho que hacer. En cuanto a los Russo ya no se que esperar de sus próximas Avengers: Secret Wars y Avengers: Doomsday. Espero que Kevin Feige los este supervisando de cerca... si es que no perdió el rumbo él también.
Calificación: 6

viernes, 14 de marzo de 2025

Presencia (Presence)

Sinopsis: Una familia se muda a una gran casa en los suburbios y al poco tiempo comienzan a sospechar que una entidad sobrenatural la habita.

Reseña: Así es. El argumento de Presencia es conocidísimo y lo hemos visto hasta el hartazgo. Lo que diferencia a esta cinta del resto es un original "gimmick" que consiste en que todo ocurre desde el punto de vista del fantasma. El director Steven Soderbergh hace varios años que viene experimentando en sus películas con las posibilidades que las nuevas herramientas digitales proveen para innovar tanto en lo visual y como en lo narrativo. Quizás no siempre el resultado sea satisfactorio o entretenido pero se agradece la búsqueda de subvertir los convencionalismos del cine de grandes estudios y tener aún ese espíritu independiente interesado en nuevas formas de expresión artística.
Desafortunadamente Presencia termina sintiéndose como una muy interesante idea cuyo gran potencial se desperdicia en una historia simple y poco dinámica.
Que el punto de vista de la cinta en su totalidad sea la del fantasma (cuyas intenciones o quien fue antes de morir desconocemos) automáticamente elimina todo suspenso o intriga en una relato convencional sobre "casa embrujada" o lo que sea, por eso entiendo que el guion de David Koepp se incline más por el drama familiar con elementos fantásticos. El problema es que la trama resulta plana y no logra generar demasiado interés. Tal vez el director buscó que sus actores improvisaran algunos diálogos como en proyectos anteriores y al mismo tiempo no contar una historia formal sino retratar momentos aleatorios de la familia protagonista para que entendamos los conflictivos lasos que los unen no valiéndose de fáciles exposiciones. Pero creo que para hacerle justicia a su particular enfoque debió pulirse el libreto, tanto en la construcción de personajes como también en el desarrollo del misterio detrás de la presencia sobrenatural para que la primera mitad fuera menos densa. Parece absurdo que solo veamos a los protagonistas teniendo blandas discusiones durante casi toda la primera mitad y no pase nada más. Entrando al tercer acto las cosas mejoran con un "twist" que revela que la principal amenaza podría no ser el fantasma... aunque tampoco conduce a algo muy sustancioso o impactante. La resolución termina sintiéndose anémica y poco satisfactoria.
En cuanto a los aspectos técnicos Presencia cuanta con pulida cinematografía y eficiente dirección, con una manejo de cámara ágil y preciso que emula perfectamente al de una entidad flotante deambulando por los amplios espacios de la casa. Me gustaron también los detalles "vibrantes" que representan algunas de sus acciones, el diseño de producción de April Lasky y la música de Zack Ryan que transmiten apropiada angustia y melancolía. El reducido elenco que integran Lucy Liu como la madre Rebekah, Chris Sullivan como el padre Chris, Eddy Maday como el hijo Tyler y Callina Lyang como la hija Chloe se sienten naturales y creíbles a pesar de que sus roles sean poco interesantes. El personaje de Chloe tiene mayor desarrollo y Callina Lyang logra algunas buenas escenas tanto dramáticas como también relacionadas con los aspectos sobrenaturales.
La sensación general es que a Presencia le faltó energía e ingenio para hacerle justicia a su inusual concepto central con el cual podría haberse logrado un resultado extraordinario tanto en el género del suspenso/terror como también en el del drama. En su forma final es un interesante experimento, con algunos ingeniosos momentos, solida desde lo técnico pero pobre narrativa y emocionalmente. Quizás en el futuro alguien escriba un mejor guion desde el punto de vista de un fantasma. Por ahora tendremos que conformarnos con A Ghost Story.
Calificación: 6.5

martes, 11 de marzo de 2025

Mickey 17

Sinopsis: En un futuro distopico en el que la clonación esta prohibida en la Tierra Mickey (Robert Pattinson) se alista en una expedición colonizadora al planeta Nifheim como "prescindible" utilizado para tareas mortales para luego ser reemplazado con una copia con la mayoría de sus recuerdos. Pero cuando Mickey 17 sobrevive inesperadamente en una de sus misiones con "Mickey 18" ya creado las cosas se complican.

Reseña: Luego de sorprender al mundo en el 2019 con la notable Parasite, el director surcoreano Bong Joon Ho vuelve a la ciencia ficción en Estados Unidos  (camino que ya recorrió con las cintas Snowpiercer del 2014 y Okja de 2017) con Mickey 17. En todas las películas mencionadas podemos encontrar un punto en común y es el interés que el director tiene en denunciar injusticias sociales perpetuadas por sistemas de poder sumamente corruptos desde su concepción misma. Desde la reducción de libertades individuales para el supuesto orden social que vimos en Snowpiercer, la explotación lucrativa de seres sintientes en Okja e incluso las desesperadas estrategias de individuos vulnerables dentro de un sistema económico deprimido representadas en Parasite, la labor de Bong Joon Ho siempre apunta a denunciar válidamente serias problemáticas e invitarnos a la reflexión. Todos estos temas son retomados en el guion de Mickey 17, escrito por Joon Ho basado en la novela Mickey 7 de Edward Ashton, dando forma a una sátira social más abarcativa del capitalismo cimentado en la precarización laboral, el racismo, la xenofobia, el genocidio y la colonización. El concepto y las intenciones tenían mucho potencial pero lamentablemente no se utilizo el tono y las formas apropiadas para explotarlo.
Si tomamos a Mickey 17 como una comedia satírica que no hay que tomar muy en serio o esperar momentos impactantes o desgarradores no resulta muy graciosa ni tampoco muy ingeniosa. La historia es bastante minimalista reducida tanto en personajes como en locaciones pero avanza a forzados empujones y da saltos para ir de un tema al otro no deteniéndose en alguno para llegar a algo concreto o interesante. Particularmente me hubiese gustado ver más sobre las discusiones éticas de la clonación en la tierra o sobre los cambios de personalidad de Mickey entre una versión y la otra. Pero el libreto va por el lado sencillo, con un desarrollo predecible, subtramas innecesarias y villanos de caricatura que es imposible tomar en serio. Si bien entiendo la intención del personaje de Kenetth Marshall, interpretado por Mark Ruffalo, ridiculizando a Donald Trump (tanto sus políticas, su discurso como también su persona) creo que la sátira pierde su efecto cuando lo único que busca es burlarse y no entender las motivaciones que tienen sus apuntados (error que cometió Don't Look Up) degenerando en algunas risas pasajeras e insustanciales.
Pero tampoco todo es malo en Mickey 17El diseño de producción me pareció poco notable pero funcional al igual que los efectos especiales (me gustó mucho el diseño de los "creepers"). Además a pesar de los simples personajes el hábil elenco se encarga de darles mayor textura y logra que nos interesemos por ellos. Robert Pattison, como ya nos tiene acostumbrados hace años, brinda una gran doble actuación como el ingenuo pero adorable numero 17 y como el menos sumiso numero 18 haciendo totalmente creíble las dispares personalidades posibles dentro de la misma persona. Naomi Ackie como la pareja de Mickey aporta sentido común y drama con un gran desempeño protagonizando la mejor escena de la cinta confrontando a Marshall. Anamaria Vartolomei y Steven Yeun como una interesada en Mickey por su condición de prescindible y su poco leal amigo en la tierra, respectivamente, no tienen mucho que aportar pero su desempeño es solido y efectivo. La gran Toni Collete como la esposa de Marshall, con tanto poder como él o más, crea un personaje muy humano a pesar de sus despreciables ideas y conductas ocultadas bajo una mascara de amabilidad y decencia. Finalmente Mark Ruffalo hace lo que puede con su burdo rol a quien no puedo culpar por su desacertada caracterización (que apenas va más allá de Alec Baldwin en SNL) cuando Bong Joon Ho ya ha cometido serios errores dirigiendo actores hábiles (como lo que hizo con Jack Gyllenhaal en Okja), pero bueno, Ruffalo es un excelente interprete y aun con un material tan pobre logra contados momentos bastante humanos y varias risas. 
En resumen, Mickey 17 es sumamente ambiciosa en cuanto a las numerosas ideas que se propone transmitir en su denuncia a un modelo económico basado en la deshumanización y la violencia pero no encontró los caminos apropiados para hacerlo. O tal vez si y simplemente no funcionó para mí. En mi caso me hubiese gustado un poco más de disciplina para que el humor no obstruyera el drama o la critica socio-política o ir un poco más lejos para elevar sus conceptos no tan originales. En su forma final Mickey 17 es una decente película de ciencia ficción que busca hacernos pensar a la vez que entretiene aunque el resultado sea blando y no muy memorable.
Calificación: 7

sábado, 8 de marzo de 2025

Oni-Goroshi: Ciudad de los Demonios (Demon City - Oni-Goroshi)

Sinopsis: Un ex sicario despierta de un coma de 12 años buscando venganza contra quienes mataron a su esposa e hija y lo dieron por muerto esa misma noche.

Reseña: Muy probablemente Oni-Goroshi (disponible en Netflix) sea la peor película que vea este 2025 (lo cual es mucho decir teniendo en cuenta que vi Back in Action y Armor) porque de ahora en adelante priorizaré estrenos que sepa de antemano que por lo menos se traten de proyectos aceptables y no me arriesgaré con cintas de bajo perfil que pronostican mediocridad o total incompetencia. 
Le di una chance a Oni-Goroshi porque los breves avances que vi sobre ella (sumando algunos comentarios de amigos) la hacían ver como una intensa y violenta cinta de acción y artes marciales, de la cual no había que esperar un argumento complejo u original pero si buenas escenas de pelea y un electrizante ritmo. Si bien disfruto cuando una película de este género se esfuerza por crear personajes interesantes, escribir historias innovadoras o transmitir algún valioso mensaje he disfrutado también de numerosas cintas con tramas y caracteres sencillos porque se encargaron de deslumbrarnos con sus aspectos técnicos y artísticos. Entre ellas podría mencionar las clásicas de culto The Raid: Redemption y The Raid: Barandal de Indonesia o la reciente Kill de la India las cuales siento que Oni-Goroshi intentó emular con una cansadísima historia de venganza que vimos cientos de veces pero que sirviera de excusa para numerosas escenas de peleas con elaboradas coreografías y abundante sangre. Lamentablemente la dirección de Seiji Tanaka me pareció totalmente aséptica y torpe eliminando toda intensidad o emoción en los enfrentamientos además de una edición lenta y planos abiertos que solo remarcan la pésima sincronización entre los actores y terminan causando risas involuntarias.
No se si el manga escrito por Masamichi Kawabe en el que se basó el guion era más complejo o interesante pero en su versión cinematográfica solo quedo una aburridísima historia sobre un habilidoso sicario en busca de venganza que por momentos quiere disimular su precariedad argumentativa añadiendo tangentes narrativas que no terminan en nada concreto (como los métodos y motivación de la organización criminal que maneja la ciudad) como sea el desarrollo de la simple historia aun así se siente forzado y por momentos ridículo.
Pero creo que uno de los principales problemas de Oni-Goroshi es su actor protagónico. Tōma Ikuta presta una actuación vacía que no transmite nada y tampoco muestra mucha destreza para las escenas de pelea. La película la mayor parte del tiempo va por el lado del anti-héroe lacónico sin diálogos por lo que era sumamente necesario un actor más expresivo e intenso y no alguien en mi opinión sumamente blando y cansado. Los villanos y el resto del elenco secundario son igualmente anónimos pero la falla de mayor gravedad es la del rol principal.
No quiero perder más tiempo hablando de esta cinta. Su débil protagonista, sus precarios aspectos técnicos y su trillada historia la hacen una experiencia pesadísima que no recomendaría a nadie. Quizás haya algunos detalles interesantes en su diseño de producción, fugaces momentos de apropiada violencia y algunas aceptables actuaciones de personajes secundarios pero no vale la pena invertir 100 minutos de nuestra vida en este bodrio habiendo muchas mejores opciones del género para ver en la misma plataforma de Streaming que lo produjo. Vean John Wick que entendió que hacer con una trama simple y convencional para resultar en una película enormemente entretenida y emocionante.
Calificación: 4

jueves, 6 de marzo de 2025

1978

Sinopsis: La noche de la final del mundial de futbol de 1978 un grupo de torturadores que trabaja para la dictadura militar detiene a un grupo de supuestos miembros de montoneros y los llevan a un centro clandestino de detención. Pero con el correr de las horas comienzan a pensar que no son quienes creen que son.

Reseña: A pesar de que el horror es uno de mis géneros favoritos no puedo negar que las producciones cinematográficas de este estilo en mi país, Argentina, suelen ser insulsas, poco originales o sencillamente malas. Pero en los años recientes hubo agradables sorpresas en la forma de dos películas, Aterrados y Cuando Acecha la Maldad (ambas dirigidas por Demián Rugna), que lograron ser impactantes e innovadoras por lo que creció mi esperanza de que el terror argentino comenzara a elevar la mediocre vara que tuvo prácticamente siempre. Tal vez eso pase pero no con cintas como 1978.
El argumento si bien no es muy original tenia potencial pero los directores Luciano y Nicolas Onetti no supieron encontrar el enfoque apropiado o no se decidieron bien que hacer con este. Con sus breves 76 minutos de duración (incluyendo créditos) durante casi la mitad de la película solo vemos a los protagonistas torturando, asesinando o teniendo otras conductas despreciables pero estos son totalmente unidimensionales. Los típicos villanos motivados por su propia maldad y nada más. No necesito un gran desarrollo o personalidades multifacéticas pero si mayor dinamismo en el ritmo y tono de la historia que se vuelve rápidamente cansada y repetitiva. Lo peor es que se desperdicia absurdamente a dos excelentes actores como Carlos Portaluppi y Mario Alarcon en estos roles simples y trillados. Me hubiese gustado que se dedicara más tiempo al personaje de Agustín Pardella como un policía joven que cuestiona los métodos de los mayores. Pero no hay tiempo para eso porque en la segunda mitad comienza "lo bueno"... nada que no hayamos visto decenas de veces antes en otras cintas, ya sean del estilo "posesión satánica" o hasta de zombies.
Quiero aclarar que no necesito un subtexto poderoso, profundos simbolismos o inteligente critica social para disfrutar una cinta del género fantástico. Ni siquiera necesito complejos personajes ni grandes actuaciones. Sin ir más lejos la mencionada Aterrados casi no tenia historia ni trasfondo pero compensó estas falencias con un impecable diseño de producción y una excelente dirección tanto desde lo tonal como lo visual logrando momentos perturbadores, impactantes y memorables. Por el contrario 1978 falla en cuanto a ritmo y creatividad. No negaré que tiene algunos buenos momentos de tensión y de buen "gore" pero son muy esporádicos y fugaces.
No hay mucho más para decir. La principal falla de 1978 es que no aporta nada nuevo ni al género del horror ni a la memorización de los crímenes cometidos por la dictadura de 1976 a 1983 que ya ha tenido lugar en numerosas películas ficticias y documentales. No diré que usar este trágico periodo histórico como contexto de la trama sea una burda explotación pero al mismo tiempo termina sintiéndose totalmente innecesario y como un desesperado intento por añadir relevancia social a una mediocre cinta de terror sobrenatural. Vuelvo a decir que una historia y personajes sencillos podrían elevarse con una dirección atrevida y ágil que no tema horrorizar ya sea con violencia o conceptualmente pero no la lograron los hermanos Onetti. Al menos lo intentaron.
Calificación: 5

martes, 4 de marzo de 2025

Septiembre 5 (September 5)

Sinopsis: Durante la toma de rehenes en las olimpiadas de Munich en 1972 un equipo de periodistas deportivos debe cubrir la situación para informar al mundo entero lo que esta pasando.

Reseña: No hay necesidad de conocer los hechos reales en los que se basa Septiembre 5 (los atentados contra atletas israelíes a mano de organizaciones palestinas en la villa olímpica de Munich) ya que el foco no esta puesto en hacer una dramatización verídica o un análisis sociopolítico a partir de estos sino en dar forma a un sobrio y eficiente thriller que con juiciosa edición, gran ritmo y un inteligente libreto entretiene a la vez que invita a la reflexión.
La mayor parte de la película transcurre dentro de los estudios de televisión donde trabajan los encargados de cubrir el evento deportivo mundialmente convocante. Empezando su rutina diaria se enteran de que han ingresado delincuentes a la villa olímpica, han asesinado a un entrenador Israelí y tienen de rehenes a once atletas de dicho país. Entonces el presidente de la división deportiva de la cadena ABC Roone Arledge (Peter Sarsgaard), el jefe de operaciones Marvin Bader (Ben Chaplin) y el jefe de la sala de control en Munich Geoffrey Mason (John Magaro) deben actuar rápido para encargarse de cubrir los hechos y tener las primicias de todo lo que pasa, en parte como una importantísima labor social como también para beneficios personales en forma de prestigio y posibles ascensos. El sobresaliente guion escrito por Tim Fehlbaum, Moritz Binder y Alex David no pierde el tiempo en relleno melodramático o en profundizar en el pasado o motivaciones de los personajes. De hecho estos resultan bastante simples y unidimensionales pero esto no presenta problemas pues el interés de los guionistas y el director Tim Fehlbaum esta en hacer un exhaustivo análisis sobre el rol de los medios de comunicación y los trabajadores detrás de ellos en el momento de presenciar eventos trágicos en vivo y tener que transmitirle al mundo lo que pasa. La recreación de la ardua tarea del equipo técnico y creativo detrás de ABC Sports es excelente tanto en las limitaciones (e intimidaciones) con las que tuvieron que lidiar al atreverse a cubrir una crisis política de semejante envergadura ya sea desde las disputas por las jugosas primicias, la tecnología precaria (en comparación con la moderna era digital hiperconectada) y los cuestionamientos éticos que se hacen los mismos protagonistas internamente y unos a los otros entre los que se encuentra la desmedida ambición por el éxito informativo y cuando esta puede pasar a simple explotación del sufrimiento ajeno.
El desarrollo de la trama avanza con perfecto manejo de ritmo, intriga y suspenso valiéndose de la mencionada recreación de la sala de controles en la década de los 70 con las curiosidades "vintage", la interacción entre los principales encargados que nunca son retratados como villanos sin alma y cegados por la ambición sino como personas comunes haciendo lo mejor que pueden laboral y moralmente y el subtexto político-histórico en el que están inmersos con los grandes esfuerzos por parte de la sociedad alemana en su conjunto para compensar el daño irreparable que su país cometió contra el pueblo judío. La dirección de Tim Fehlbaum es sutil pero a la vez dinámica valiéndose de un montaje por momentos algo frenético pero que ayuda a agilizar la historia además de contar con planos claros sin complicaciones estéticas. Y lo mismo podríamos decir del elenco. Probablemente ninguno brinde grandes actuaciones pero por los requerimientos del libreto esto no es una falla. Aún así Peter Sarsgaard, Ben Chaplin y John Magaro son totalmente creíbles y funcionales como también Leonie Benesch como la traductora alemana Marianne Gebhardt que sirve como encarnación del sentimiento de culpa y retribución de Alemania.
En resumen, Septiembre 5 ofrece entretenimiento y material para reflexionar con su económica manufactura y simple estructura narrativa elevadas por un genial desarrollo desde el guion y su realista retrato de los medios de comunicación. No esperen algo excesivamente dramático o convencional ni tampoco algo muy transgresor (como lo fue en su momento la clásica Network de 1976) sino una pequeña pero poderosa cinta que no busca cambiar el mundo sino mostrar como era este hace más de 50 años y cuanto cambió hasta nuestros días (spoiler: no mucho).
Calificación: 8.5

domingo, 2 de marzo de 2025

Implacable (Absolution)

Sinopsis: Cuando el veterano gangster Thug (Liam Neeson) se entera que sufre una enfermedad cerebral degenerativa que en poco tiempo le impedirá valerse por si mismo intenta recomponer la relación con su hija y nieto para enmendar errores del pasado.

Reseña: Si bien Implacable va por caminos diferentes a los que nos tienen acostumbrados las genéricas cintas de acción protagonizadas por Liam Neeson desde la exitosa Taken del 2008 la verdad es que su guion peca de falta de originalidad e ingenio tanto en sus elementos dramáticos como en los de thriller criminal degenerando en una película con algunos buenos momentos pero en general débil y olvidable.
La ridícula traducción en español de su titulo original (Absolution) hace pensar que se trata de otra historia en la que el papel principal es el de un formidable hombre con numerosas habilidades para enfrentar a decenas de criminales y que a la vez posee un noble corazón y una misión loable. Pero Implacable va más por el lado del drama con un tono parsimonioso valiéndose de la notable actuación de Neeson quien podría decirse que repite el mismo papel una y otra vez pero que en esta ocasión añade una gama de emociones mayor por la condición que padece y las decisiones previas de las que resiente. En un principio creí que Implacable seria un thriller convencional pero desde la perspectiva de un protagonista con limitaciones cognitivas (algo así como Memento) como la perdida de memoria en aumento lo cual hubiese sido muy emocionante y entretenido si contáramos con un director y guionista con ambición e ingenio. Lamentablemente el libreto de Tony Gayton no decide bien que tipo de historia quiere contar y deambulamos junto a Thug en el mundo criminal donde trabaja como mensajero, su incipiente relación con una mujer (Yolanda Ross) con heridas pasadas como él y sus intentos por reconciliarse con su hija Daisy (Frankie Shaw) y conocer a su nieto Dre (Terrence Pulliam) sin que pase mucho durante la primera mitad. Para empeorar su falta de enfoque y ritmo no pude dejar de sentir la trama demasiado trillada y su desarrollo muy predecible. Ya hemos visto demasiadas veces la trama de "hombre en el ocaso de su vida buscando redimirse" ya sea con seres queridos o ayudando a extraños. A veces la falta de originalidad en el guion puede saldarse con personajes complejos y distintivos o una dirección creativa que derroche estilo. Lamentablemente esto tampoco pasa. Los protagonistas son totalmente genéricos y la dirección de Hans Petter Moland es plana y sin energía.
A pesar de tantos reproches diré algunas cosas que me gustaron de Implacable. El elenco me pareció apropiado aportando algo de profundidad a sus simples roles: Yolanda Ross, Frankie Shaw y Terrence Pulliam son creíbles como también muy expresivos logrando que su relación con Thug sea papable y por momentos conmovedora, Ron Pearlman no tiene mucho que hacer como su jefe Charlie pero siempre es agradable verlo, y finalmente Liam Neeson hace uso de su gran talento histriónico que demostró al principio de su carrera "seria" logrando intensidad, angustia y que empaticemos con él. También me parecieron interesantes algunos momentos donde el director Moland hace uso de herramientas narrativas menos convencionales para expresar los sentimientos y los "demonios internos" de Thug (como en sus sueños o cerca del final).
Valoro que Implacable no haya elegido el camino fácil de ser un vacuo thriller sobre un anti héroe en una cruzada contra el mundo criminal y haya preferido ser un honesto relato sobre debilidad, remordimiento y redención. Lamentablemente le faltó innovación en la historia y en los personajes. Podría darle una tenue recomendación para fans poco exigentes de Liam Neeson con la advertencia de que es mucho más drama que acción pero la experiencia general termina siendo muy ligera. Creo que es mucho mejor ver cintas superiores de las que Implacable "toma prestado" bastante como The WrestlerGran Torino o incluso Taxi Driver. Casi 50 años después los mismos cuentos no tienen el mismo efecto.
Calificación: 6